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sábado, 28 de mayo de 2016

NORAGAMI

Noragami (ノラガミ, Noragami) es un anime basado en el manga del mismo nombre, escrito e ilustrado por Adachi Toka. Consta de dos temporadas a cargo del estudio BONES. La primera, de título homónimo, se estrenó en 2014 y cuenta con 12 episodios. La segunda, llamada Noragami Aragoto, se estrenó en 2015 y cuenta con 13 episodios. Su género se clasifica principalmente en acción, drama y sobrenatural.


Los personajes principales

Yato: el protagonista de la historia, un dios menor y poco conocido dentro del vasto panteón de deidades orientales. Su ambición es ganar reconocimiento y seguidores para así conseguir un santuario y ser aceptado en Takamagahara, el lugar donde habitan los dioses. Para ello realiza todo tipo de trabajos de poca monta por una cantidad irrisoria. A causa de esta desfavorable situación encuentra pocos shinkis que se presten a colaborar con él, siendo frecuentemente abandonado por éstos sin lograr formar un vínculo fuerte. Su mayor temor es caer en el olvido y desaparecer, por eso aprecia tanto a Hiyori y cuida mucho su relación con ella, ya que es la única humana capaz de verlo y recordarlo. Es un desastre, irresponsable, tiende a deprimirse con frecuencia y le cuesta muchísimo ahorrar.

Yukine: es el tesoro sagrado de Yato, cuyo aspecto es el de un muchacho de unos quince años. Yato lo encuentra solo y desamparado justo después de ser abandonado por su anterior shinki, por lo que decide acogerlo a su lado, beneficiándose ambos. Al principio su relación es complicada, puesto que la vida que le ofrece no es la mejor y además siente mucha nostalgia de su existencia pasada. Esto mejora con la llegada de Hiyori, que lo trata como a un chico normal de su edad e incluso le da clases para que pueda seguir de alguna manera con la vida que tenía antes de morir. Posteriormente va forjando una relación más estrecha con Yato, son capaces de comprenderse mejor e incluso llega a convertirse en un tesoro divino. Su forma como shinki es una katana sin mango primero y dos katanas después, en su forma de tesoro divino. Es mucho más serio y centrado que Yato; en varias ocasiones llega a comportarse de forma mucho más madura que él.

Hiyori Iki: es una chica de instituto, alegre, soñadora y algo despistada. Es una gran seguidora de la lucha libre, aunque mantiene esta afición en secreto ante sus amigas. Tiene una vida de estudiante corriente hasta que un día se cruza con Yato, a quien puede ver aun siendo humana, y lo salva de que lo atropelle un coche sin saber que es un dios. A causa de este suceso se convierte en mitad fantasma, es decir, su alma puede abandonar su cuerpo a voluntad (por lo que puede ver a los demás dioses y shinkis cuando está en esta forma). Se queda con Yato y lo ayuda en sus tareas a cambio de la promesa de devolverla a la normalidad. Tiene una relación de amistad muy fraternal con Yukine y mucho más estrecha con Yato, preocupándose constantemente por ambos. Es consciente de que para una humana como ella no es bueno profundizar tanto con los habitantes del plano divino pero no parece dispuesta a alejarse de Yato. 

Bishamon: es la diosa de la guerra y una de las más importantes del panteón oriental. También llamada Bishamonten o Viina, forma parte asimismo de los llamados "siete dioses de la fortuna", que cuentan con millones de seguidores. Gracias a ello posee una lujosa y elegante mansión en Takamagahara. Busca vengarse de Yato por haber matado a todos sus shinkis en el pasado, con excepción de Kazuma, y en varias ocasiones trata de asesinarle. Más tarde se aclara la historia y abandona sus ansias de venganza, si bien su relación sigue siendo muy tirante. Cuenta con un gran número de tesoros sagrados a su servicio, ya que por su naturaleza bondadosa y maternal es incapaz de dejar a un alma abandonada cuando la encuentra, aunque habitualmente siempre utiliza a los mismos. Todos ellos sienten un gran agradecimiento y devoción por ella. Está muy unida a Kazuma, que actúa como su guía, por haber vivido juntos la tragedia de la masacre de sus shinkis. Es también en quien más confía, declarando incluso que sin su guía, a veces, no sabría cómo actuar. 

Kazuma: es el tesoro sagrado de Bishamon, que tiene el aspecto de un muchacho joven con gafas. Es el único superviviente de su anterior clan de shinkis, de cuya masacre ésta culpa a Yato. Posteriormente se descubre que fue él quien pidió a Yato que los matase para evitar que causaran daño a su diosa. Es muy fiel y leal a ella, siempre vela por su seguridad y trata de anticiparse a sus necesidades. Esta dedicación le valió el acceso a la categoría de tesoro divino. Parece albergar ciertos sentimientos románticos por Bishamon, a quien siempre llama "Viina" a modo familiar, siendo el único a quien ésta se lo permite. Su forma como shinki es un pendiente en forma de flor.

Nora: es uno de los anteriores tesoros divinos de Yato, cuya forma es la de una mujer joven con el atuendo clásico funerario japonés. "Nora" no es su nombre real, sino la palabra que se usa para designar a un shinki que sirve a múltiples amos y, por tanto, poseen muchos nombres. Su significado es "errante" o "extraviado." Esta forma de actuar se considera desleal y estos shinkis son vistos con desprecio por los demás dioses, si bien es cierto que son algunos de ellos quienes los utilizan para trabajos de reputación dudosa o para los que no quieren usar a sus propios shinkis. Su nombre real es "Hiki", aunque Yato la llamó "Hiiro" y de esta forma se refiere a ella. Aparece esporádicamente solicitando a Yato que la use, aunque él siempre se niega. Más tarde se revela que forma parte de su pasado como dios de la guerra.

Ebisu: es el dios del comercio y la pesca y, al igual que Bishamon, uno de los siete dioses de la fortuna. Como ella, es ampliamente conocido y cuenta con multitud de fieles. Esto, junto con la actividad a la que se advoca, da como resultado un espectacular poder financiero (con el cual trata de comprar a Yukine una vez se convierte en tesoro divino). Es poco hablador, estoico y desapasionado. Ha pasado por múltiples reencarnaciones, lo que podría ser la causa de su personalidad reservada, aunque cuenta con unos modales excelentes gracias a la educación de sus shinkis, con quienes ha convivido desde niño tras ser abandonado por su progenitor. Posteriormente va mostrando cada vez más sus emociones, al tiempo que revela sus planes y entabla una relación más cercana con Yato, que trata de ayudarle.

Los personajes secundarios

Kofuku: es la diosa de la pobreza, que pese a lo negativo de su advocación ha conseguido mantenerse estable y ser reconocida por los humanos. Cuenta con un único shinki, Daikoku, que además es su marido. En contraste con lo que representa, es una mujer alegre, vivaracha, encantadora y siempre está alborotando, aunque cuando se enfada tiene mucho mal genio y suelen suceder catástrofes. Es amiga de Yato y lo acoge en su casa, ya que él no tiene un templo; también lo defiende ante Bishamon sin intimidarse por el estatus y la fuerza de esta diosa.

Daikoku: es el tesoro sagrado de Kofuku, con quien está casado. Su aspecto es el de un hombre de unos cuarenta años, algo gruñón, sobre todo en lo que se refiere a tener que mantener a Yato en su casa, pero igual que su esposa le brinda ayuda de buen grado. Suele llevar puesto un delantal la mayor parte del tiempo y casi siempre aparece fumando un cigarrillo. Tiene un carácter fuerte, que se transforma en sobreprotector en lo tocante a Kofuku. Su forma como shinki es un abanico decorado.

Rabō: es un dios de la calamidad, similar a Yato, pero con muchos menos escrúpulos. Trabajó con Yato en el pasado y detesta ver cómo ha abandonado el camino de la guerra, tratando de salir adelante por otros medios. Por ello lo reta constantemente, chantajeándolo incluso en un intento de que vuelva a aparecer su faceta más cruel. Puede controlar a los ayakashis, lo que lo convierte en un dios muy poderoso y peligroso. No tiene problemas en matar para cumplir un encargo, ya sea a dioses, humanos o shinkis. Es malvado, despiadado y solo se preocupa por el daño y el conflicto. Este personaje es exclusivo del anime.

Tenjin: es el dios del aprendizaje y uno de los más populares del panteón, sobre todo entre los estudiantes. Posee varios tesoros sagrados, todas mujeres, entre ellas la antigua shinki de Yato, Tomone (ahora Mayu), así como un santuario grande y bonito. Estos dos motivos hacen que Yato le envidie, aunque también le tiene respeto porque varias veces le ha ayudado, pese a que siempre se niega en un principio. Es un anciano sabio y muy sensato, aconsejando varias veces a Hiyori que se mantenga alejada del plano divino y regrese a su vida como humana.

Mayu: es el antiguo tesoro sagrado de Yato, que le dio el nombre de Tomone cuando trabajaba para él. Le abandonó porque no podía soportar las pésimas condiciones de vida que éste le ofrecía. Pese a ello no le guarda rencor y desea que consiga sus objetivos. Su forma como shinki era una daga cuando estaba al servicio de Yato; actualmente se transforma en una pipa.

Kugaha: es un antiguo tesoro sagrado de Bishamon, que actuaba como doctor encargado de tratar tanto a la diosa como a los demás shinkis. Al principio se muestra como alguien amable, interesado por los demás y siempre dispuesto a actuar; más tarde se descubre que conspira contra Bishamon, envenenándola. Asimismo, engaña y manipula a algunos de sus compañeros para hacerle daño, llegando a matar a uno de ellos. Su intención es conseguir que Bishamon se reencarne para convertirse en su shinki principal. Finalmente es descubierto y exiliado.

La primera temporada

Al principio de la serie se nos presenta a Yato, un dios de la calamidad, junto a su shinki, Mayu. Los dioses sobreviven gracias a la devoción y la fe de los humanos, gracias a los cuales pueden prosperar en función de su popularidad. Al igual, si no tienen seguidores acaban desapareciendo del imaginario popular y muriendo. El dios Yato trata de evitar este destino realizando todo tipo de trabajos por valor de cinco yenes, muy alejados de su condición de dios de la guerra. No le va muy bien, por lo que sus shinki lo abandonan siempre y Mayu no es una excepción. En su búsqueda de un nuevo tesoro sagrado se encuentra con Hiyori, una chica de instituto que inexplicablemente puede verle y que, por intentar salvarlol, acaba convertida en un semi-fantasma. Ella le hace prometer que la devolverá a su estado normal y comienzan a pasar tiempo juntos; poco después encuentra a Yukine, que se convierte en su nuevo shinki (un poco a regañadientes). A partir de entonces, los tres se enfrentar juntos a los ayakashis, fantasmas que van al mundo de los vivos tratando de corromper las almas de los humanos para comérselas.

Como los shinkis son espíritus que murieron prematuramente y en contra de su voluntad, Yukine no está muy contento con su nueva condición y esto comienza a afectar a su relación Yato, puesto que el vínculo que une a un dios con su tesoro sagrado se manifiesta en ambas direcciones a través de sus sentimientos. Así, ambos son capaces de conocer el dolor o el miedo del otro; pese a todo, en lugar de comprenderse mejor, cada vez se alejan más. Hiyori trata de mediar entre ellos, sin éxito. En esta tesitura aparece Rabō, un antiguo compañero de Yato que trata de hacerle volver al camino de la lucha y la muerte. Él se niega y protagonizan varios enfrentamientos.

Mientras tanto, la situación entre Yukine y el dios se hace insostenible, hasta el punto de que éste cae víctima del mal que lo consume. Corriendo un gran riesgo, Hiyori pide ayuda a otros dioses y sus shinkis para salvarlos a los dos. Yukine finalmente comprende que Yato se preocupa por él, no solamente lo utiliza; ambos arreglan sus diferencias y se comprometen a tener más comunicación para evitar que vuelva a suceder. Aprovechando que Hiyori está débil, es secuestrada por Rabō para chantajear a Yato. Con su vínculo renovado, Yato y Yukine pelean contra él, le vencen y consiguen rescatarla sana y salva.

La segunda temporada

En esta ocasión se abordan dos arcos, el primero de ellos protagonizado por Bishamon. De forma similar a como le ocurriera a Yato, comienza a sentirse mal, cansada e intranquila. Le pide ayuda a Kugaha, el doctor, quien dictamina que no hay nada de qué preocuparse, aunque Kazuma sospecha que algo malo ocurre. El guía comienza a intuir una especie de descontento entre los demás shinkis y acaba descubriendo que, si bien todos se sienten agradecidos con Bishamon por acogerlos y darles un hogar, muchos también se consideran inútiles ya que la diosa nunca los ha utilizado en sus peleas. Temeroso de que se repita la situación de siglos atrás, continúa investigando para evitar que ocurra una tragedia. Así, se entera de que uno de los tesoros sagrados ha muerto a manos de Kugaha y de que es él quien está detrás de todo. Intenta decírselo a Bishamon, pero en ese momento sale a la luz que él fue el responsable de la matanza de sus anteriores shinkis y que participó en la ceremonia de purificación para salvar a Yato sin el permiso de su diosa. Sin querer atender a razones, sintiéndose traicionada, ella lo expulsa.

Víctima del dolor y de las mentiras de Kugaha, Bishamon enferma cada vez más. Sin embargo oculta su malestar a sus shinkis para no preocuparles, mientras que éstos no expresan en voz alta sus temores por miedo a importunarla, creándose de nuevo una relación insana entre ellos. Mientras tanto, Yato consigue rescatar a Kazuma, encerrado junto a Hiyori, y exponer a Kugaha como culpable. Entonces explica que, en el pasado, Kazuma le pidió que asesinara a los tesoros sagrados de Bishamon para impedir que ella muriera y reencarnase, ya que su mal estaba demasiado extendido y habían perdido totalmente la confianza con ella. Éste confirma la historia y confiesa su culpa, alegando que todo lo hizo para salvarla. Para entonces, muchos de los actuales shinkis de Bishamon han caído a manos de las bestias de Kugaha. Viendo que la historia se repite, ella abre por fin los ojos y, sirviéndose de los pocos que le quedan, derrotan al doctor. Éste es desterrado de su servicio y tomado por Tenjin para tenerlo bajo vigilancia. Bishamon cancela su venganza contra Yato y se propone tener una mejor comunicación con sus shinkis, además de utilizarlos a todos.

Aparece entonces en escena el dios Ebisu. Anteriormente se le ve haciendo grandes esfuerzos por controlar a los ayakashis, con escaso éxito. A causa de ello cae enfermo y Bishamon acude a visitarle, sin hallar nada sospechoso en su estado. Alertado por Nora, Yato le sigue junto con ella hasta la entrada del inframundo. Una vez dentro, Ebisu desvela sus verdaderas intenciones: desea hacerse con los pinceles de la creación, que le permitirán someter a los fantasmas a su voluntad. En ese momento se encuentran con Izanami, la reina del inframundo, a quien Ebisu llama "madre." La engaña para hacerse con los pinceles, pero también a Yato, y huye con ellos dejándolo allí como rehén. Finalmente consigue salir gracias a la ayuda de Hiyori, que ha movilizado a todos en el exterior. Sin embargo Ebisu es castigado por las deidades superiores a causa de sus actos. Aunque Bishamon trata de impedirlo, es sometido al juicio divino y desaparece, reencarnando en un nuevo Ebisu que toma el aspecto de un niño.

La valoración

Para comenzar he de decir que lo que más me llamó la atención de Noragami fueron los diseños. Me parecen muy bonitos, con un estilo limpio y fluido (a quien no le parezcan bellos los ojos de Yato, seguramente está mintiendo). Pero dejando esto a un lado creo que lo mejor que tiene es su originalidad. El hecho de que trate de dioses orientales es bastante novedoso. En algunos animes aparecen deidades como personajes o se las menciona pero creo que hasta entonces no había ninguno cuyo tema central y protagonistas fueran ellos. Tiene acción, drama y cosas bonitas a partes iguales.

En particular me parece muy destacable la relación entre dioses y shinkis, que funcione y se equilibre en base a los sentimientos de cada uno es algo, realmente, muy humano en el fondo, porque así es como funcionan también las relaciones entre las personas, en la vida real. Cuando sufres, también haces daño a los que te quieren, de alguna forma. Cuando les haces daño, te sientes mal por ello. Lo encuentro bastante más profundo de lo que parece y lo considero un acierto por parte de la serie. Al igual que el hecho de que los dioses desaparezcan si son olvidados, que le añade bastante carga dramática al asunto. Luego también están los momentos cómicos, que le aportan mucha frescura. No se centra solo en el trío protagonista, sino que otros como Bishamon o Kofuku tienen sus propias historias o hasta arcos enteros. Y aunque no lo he mencionado mucho tiene su buena dosis de romance, de romances difíciles además, pero llevados con mucha sencillez, otro añadido positivo para el anime. Todo esto explica por qué ha sido uno de los más populares y los personajes han calado tanto entre el público.

En definitiva, es una serie que merece la pena, que tiene bastante chicha y puede llegar a enganchar (como a mí me ocurrió con la primera temporada, haciendo que me pasara al manga, por lo que la segunda temporada no fue una sorpresa pero aun así la disfruté). E igual si os apetece veros algo no muy largo ni denso para desconectar de otros animes es una opción más que recomendable.


sábado, 30 de abril de 2016

OWARI NO SERAPH

Owari no Seraph (終わりのセラフ, Owari no Serafu) es un anime basado en el manga homónimo escrito por Takaya Kagami e ilustrado por Yamato Yamamoto. Consta de dos temporadas de doce episodios cada una, ambas estrenadas en 2015. La primera se titula igual que el manga, mientras que la segunda lleva por título Owari no Seraph: Nagoya Kessen-hen (Owari no Seraph: la batalla de Nagoya). Su género se clasifica en acción, fantasía, drama y sobrenatural.


Los personajes principales

Yūichirō Hyakuya: típico protagonista lerdo con pocas luces pero con un lado adorable gracias al cual se hace querer. Ante la mínima mención de cualquier cosa relacionada con los vampiros, sus acérrimos enemigos, monta en cólera a nivel berserker. Vive arrastrando el trauma de ver morir a toda su familia ante sus ojos y la culpa por no haber podido salvarlos y ser el único superviviente. A causa de esto tiene serios problemas para relacionarse con la gente; sin embargo, por alguna razón todas las mujeres chorrean por él cuando consigue forjar lazos con los demás no hay nada que consiga romperlos. Es la clase de persona que se sacrificaría por sus seres queridos sin dudarlo un segundo.

Mikaela Hyakuya: esta maravillosa belleza de ascendencia rusa tiene la desgracia de cargar con el mayor drama de la trama presente. Creció con Yuu en el mismo orfanato y continuaron juntos tras el apocalipsis bajo custodia de los vampiros, hasta que muere en el fallido plan de huida que él mismo ideó. Por supuesto, más tarde se descubre que lo han transformado en vampiro en contra de su voluntad. Por este motivo desprecia a los vampiros casi tanto como a sí mismo por convertirse en aquello contra lo que luchaba. Odia a la humanidad en igual medida, llegando solo a importarle Yuu. Su meta es casarse con él ponerlo a salvo sin importar el precio.

Guren Ichinose: primero de los muchos que se disputan el puesto número uno de sex symbol de la serie. Se trata de un Teniente Coronel del ejército japonés proveniente de la familia más baja en el escalafón social. Anteriormente a la trama mostrada en el anime, éstos decidieron rebelarse contra los Hīragi, la familia más poderosa y que actualmente dirige el ejército, por lo que Guren es constantemente despreciado por ellos. Queda claro desde el principio que esconde mucho más de lo que muestra, aunque no confía sus planes más que a Shinya, su acosador mejor amigo, y probablemente ni siquiera en su totalidad. Su arma demoníaca es una espada que contiene el espíritu de su amada muerta.

Shinya Hīragi: mejor amigo del anterior e hijo adoptivo de la familia Hīragi, aunque claramente no comulga con sus ideales. Por ello ha elegido seguir a Guren y otorgarle su confianza, ya que fue el primer amigo de verdad que tuvo y que lo reconoció como individuo. Tiene una tendencia exagerada al drama y su primer amor son las tostadas con mermelada. A pesar de su trágico pasado, oculta todas sus penas bajo una sonrisa y una personalidad amable y encantadora. Su arma demoníaca es un rifle de francotirador que dispara tigres blancos mágicos.

Kureto Hīragi: hermano adoptivo de Shinya y actual primogénito de los Hīragi, ostenta el rango de Teniente General. Ambicioso y pragmático, se encuentra totalmente inmerso en la guerra contra los vampiros, ya que tiene grandes planes que pasan por derrotar a esta especie. No se cuestiona cosas tales como la moralidad o los sentimientos ajenos en su búsqueda de poder y control. Aspira a ser el gobernante de Japón una vez que caiga el reino de los vampiros y llevar a esta nación a la supremacía total. Su arma demoníaca es una espada que le confiere el poder del rayo.

Shinoa Hīragi: hermana adoptiva de Shinya y hermanastra de Kureto, ya que no comparten la misma madre. A pesar de pertenecer a la familia más importante, apenas se la tiene en cuenta, tal vez a causa de su juventud. Forma parte del equipo de Yuu, que le es asignado para supervisarlo y de paso se enamora de él. Es alegre, extrovertida y una bromista nata, lo que casi siempre consigue irritar al resto de sus compañeros o hace que no la tomen en serio. Sin embargo, es muy consciente de su posición como líder del equipo y de que las vidas de sus compañeros dependen de sus decisiones. Su arma demoníaca es una gran guadaña.

Ferid Bathory: vampiro noble que ostenta el rango de séptimo progenitor, lo que pone de relieve la magnitud de su poder. Es quien mató y asesinó a la familia de Mika y Yuu simplemente por la diversión de verlos sufrir; también el que se encargó de revivir a Mika convirtiéndolo en vampiro. Desaprueba el gobierno de Krul y parece que una de sus metas es despojarla de su título de reina, aunque, al igual que Guren, se muestra que tiene muchos secretos y que más de una vez ha conspirado contra los suyos y colaborado con los humanos. Su sentido de la moda y del gusto son exquisitos, siendo con mucho el más fabuloso de cuantos le rodean. Tiene una particular e incómoda pedofilia afición por la sangre de niños pequeños.

Krul Tepes: es la actual reina de los vampiros de Japón, aunque su aspecto es el de una lolita tonta niña de poco menos de catorce años. No se sabe cómo consiguió llegar a esta posición, aunque sí se conoce (gracias a las novelas) que hizo varios tratos con los humanos antes del apocalipsis. Tampoco está claro cuáles son sus objetivos, pero hay una facción importante de la nobleza vampírica que no está muy de acuerdo con sus decisiones y tratan de hacerla caer. Una de sus metas es mantener a Yuu y Mika bajo su poder a causa del poder del serafín que ambos albergan. Es ella quien le provee a Mika de su sangre para que se alimente durante sus primeros años como vampiro.

Asuramaru: es el demonio que vive dentro de la espada de Yuu, aunque antes de eso era un vampiro y hermano de la reina Krul. Pese a tener todo el aspecto, voz, peinado y vestimenta de una niña preciosa es un hombre, para sorpresa de todos. Se encarga de prestarle su poder a Yuu para aumentar sus poderes en batalla, aunque, como todo demonio, su deseo final es poseerle y devorarle para hacerse más fuerte y escapar de su confinamiento.

Los personajes secundarios


Shihō Kimizuki: uno de los compañeros de clase y de escuadrón de Yuu, ingresa en el ejército para así lograr que traten a su hermana pequeña, enferma del virus del apocalipsis. Lleva gafas, lo que le convierte en el listo de la serie. No queda muy claro si es un malote (por el pelo teñido de rosa y los piercings) o un empollón (siempre es el primero de la clase con notas excelentes). Tiene gran habilidad en la cocina. Se convierte en rival de Yuu nada más conocerse, aunque con el tiempo van limando un poco estas asperezas. No obstante parece no agradarle nadie salvo su hermana y su novio Yoichi. Su arma demoníaca son dos grandes dagas unidas por una cuerda.

Yoichi Saotome: es el primer amigo que hace Yuu en el instituto, a instancias de Shinoa, aunque más bien se podría decir que se pega a él y no lo deja ni a sol ni a sombra. Es el típico chico tímido y miedoso, pero en su interior alberga el deseo de vengar a su hermana mayor, que fue asesinada por los vampiros para salvarle la vida. Es esto lo que le mueve a entrar en el ejército, aunque todos lo consideren débil, y más adelante demuestra que no lo es en absoluto. Al contrario que Yuu, se enamora conecta con Kimizuki casi al instante. Su arma demoníaca es un arco que dispara pájaros mágicos.

Mitsuba Sangū: es la rubia tonta otra integrante femenina del escuadrón de Yuu y rival amistosa de Shinoa. Es pesada, repelente y no cae bien a nadie de primeras, además de una vendida oportunista, ya que ofrece información que el resto del equipo mantiene en secreto a cambio de subir de rango en el ejército. Tiene celos de Shinoa por su posición y por acaparar más atención de Yuu, el cual claramente le gusta aunque lo niega ante todos y ante sí misma, fingiendo que no le cae bien. Aun con todo es una firme defensora del trabajo en equipo, puesto que en el pasado comprobó de primera mano que las acciones individuales conducen al desastre al perder a todo su escuadrón en una maniobra temeraria.  Su arma demoníaca es un gran hacha.

Aoi Sangū: hermana mayor de la anterior, sirve como lameculos asistente personal de Kureto Hiiragi. Parece no importarle nada salvo éste, no se sabe si por devoción, por interés personal o por alguna otra razón, llegando incluso a despreciar a su propia hermana. La misma Mitsuba confirma que no se llevan bien y apenas se hablan, aunque se desconocen los motivos. Ostenta el rango de coronel y su arma es una katana.


Sayuri Hanayori: una de las asistentes de Guren, criada y entrenada con el único propósito de servirle a él y a su familia. También ejerce como profesora de los reclutas jóvenes, entre ellos Yuu y su grupo. Es amable, predispuesta y servicial; daría cualquier cosa por proteger a Guren, de quien chorrea está absolutamente enamorada. Es muy hábil en la cocina y todo tipo de tareas domésticas. Ostenta el rango de segunda teniente y su arma es una espada hecha de encantamientos.

Shigure Yukimi: la otra asistente de Guren, cuyo propósito es exactamente igual al de Sayuri. Es la mejor amiga de ésta y, como ella, su único deber es proteger a Guren. Es bastante seria y reservada, mostrando un carácter sensato y paciente. Puede llegar a ser fría, afirmando que no le importa nada que no tenga que ver con Guren, aunque esto es puramente por su fuerte sentido del deber; no queda claro si esconde alguna pretensión romántica hacia él, por lo hermético de su personalidad. Tiene el mismo rango que Sayuri y se especializa en cuchillos, armas arrojadizas o de largo alcance y pelea a larga distancia. 

Mito Jūjō: es la hija única y heredera del clan Jūjō, el más importante después de los Hīragi. A causa de esto ha crecido siendo reverenciada como una señorita y desarrollando una personalidad bastante altiva y en ocasiones desdeñosa, aunque sin intención de herir a nadie a propósito. Todo lo que tiene de guapa lo tiene de egocéntrica. Aun así es una soldado excepcional, que se especializa en combate cuerpo a cuerpo. En el pasado, antes de los eventos mostrados en el anime, llega a enamorarse de Guren de forma bastante intensa, de lo cual parecen quedar reminiscencias en la actualidad, aunque también tiene un inmenso tonteo tira y afloja muy notorio con Goshi desde esa época. Su pelo de color rojo intenso es característico de su familia. Ostenta el rango de coronel.

Norito Goshi: el único miembro masculino del escuadrón de Guren, con quien compite en belleza y atractivo. Es el típico "tío guay": chuleras, divertido, graciosillo y mujeriego. Tiene una actitud ante la vida bastante despreocupada y no le importa decir lo que realmente piensa o actuar en consecuencia aunque no sea lo que se espera de él. Uno de sus pasatiempos favoritos es molestar a Mito, cuya personalidad es muy opuesta a la de él; se deja entrever que le importa bastante aunque no dé muestras de ello abiertamente. Siempre tiene a punto un comentario ingenioso o una frase para romper un momento de tensión. No obstante, a la hora de pelear demuestra ser muy útil porque su poder no sirve para el combate sino para la distracción: es más hábil en el uso de la magia que en la lucha. Ostenta el rango de coronel y su arma es una pipa que crea ilusiones.

Crowley Eusford: vampiro nombre que ostenta el rango de decimotercer progenitor y pertenece a la facción de Ferid. Cuenta con dos sirvientas a su cargo, ambas también de clase noble, las decimoséptimas progenitoras. De entre los vampiros es de los más poderosos y, por motivos que aún se desconocen, cuenta con una fuerza descomunal hasta para los de su especie. Se sabe (aunque esto no aparece en el anime sino en las novelas) que en su vida humana fue un templario cruzado en el siglo XIII. Parece coincidir de alguna forma con las ideas de Ferid, aunque él mismo afirma que solo está a su lado porque "es interesante." Mientras que éste posee una personalidad más retorcida, Crowley es vago tranquilo y evita la pelea siempre que puede, salvo si no le queda otro remedio.

La primera temporada

Al principio de la serie se nos presenta un mundo post-apocalíptico, en el que los vampiros han liberado un virus que ha matado a todos los adultos mayores de 13 años. Los niños supervivientes son recogidos por los vampiros y utilizados como ganado para proveerles de sangre, confinados en sus ciudades subterráneas. Yuu y Mika, junto a otros niños de su orfanato, planean una fuga, pero Ferid los descubre y asesina a todos salvo al primero. Éste logra huir, para descubrir que en el exterior aún quedan adultos que sobrevivieron al apocalipsis y que el efecto del virus no impide la vida en la superficie, al contrario de lo que los vampiros les hacían creer para prevenir que escaparan.

Los humanos supervivientes se organizan bajo el comando del Ejército Demoníaco Imperial Japonés, a la cabeza del cual se encuentra la poderosa familia Hīragi. Yuu es acogido y entrenado por Guren y durante cuatro años aprende a convivir con su dolor, con la venganza como única meta. Cuando cumple dieciséis se une al ejército para consumar dicha venganza, donde obtiene su arma demoníaca, conoce a sus compañeros y comienza a realizar misiones con ellos.

Por otra parte, descubrimos que Mika sigue vivo, ahora transformado en vampiro, bajo la tutela de Krul y de Ferid. Sin embargo no es un vampiro completo, ya que al negarse a beber sangre de humanos ha seguido creciendo y desarrollándose. Cuando la reina decide declarar la guerra definitivamente a los humanos ve llegar su oportunidad, pues durante esos años su única motivación para seguir viviendo ha sido reencontrarse con Yuu y ponerlo a salvo de humanos y vampiros. Mika sabe que ni unos ni otros son de fiar y se propone encontrar a Yuu para contarle la verdad.

Es durante la batalla final, en la que los vampiros atacan Shinjuku, donde ambos se reencuentran y Mika le revela a Yuu las verdaderas intenciones de los humanos: quieren utilizarlo para liberar el Serafín del Fin Apocalipsis, un gen que existe dentro de ambos debido a que, de pequeños, fueron objeto de experimentos de una secta mágica que operaba en secreto en su orfanato. Trata de convencerlo para que escape con él, pero Yuu se ve incapaz de dejar atrás a sus amigos, su nueva familia. La batalla se descontrola y Yuu acaba liberando parcialmente parte de su enorme poder, poseído por algo que no es su demonio. Shinoa consigue contenerlo y que vuelva a su estado normal pero Mika tiene que abandonarlo, marchándose con los vampiros. Yuuichiro cae inconsciente y queda en coma casi una semana, tiempo durante el cual Shinoa descubre que el ejército experimenta con vampiros y hay muchas cosas que no son lo que parecen.

La segunda temporada

Se retoman los eventos de la primera parte donde quedaron tras la batalla de Shinjuku. La humanidad ha sufrido un importante revés, por lo que Kureto decide poner en marcha un plan ofensivo para que esta vez sean ellos quienes ataquen y tomen por sorpresa a los vampiros. Shinoa comparte sus sospechas con el resto del escuadrón y discuten si Guren es de fiar. Finalmente deciden seguirlo; aunque Yuu sabe perfectamente que para él es una pieza a utilizar en su plan contra los Hīragi, lo acepta a cambio de su ayuda para volver a reunirse con Mika, quien sabe que también le será útil por contar con el gen del serafín como él. En realidad, su plan es intentar convertirlo en humano de nuevo.

Mientras tanto, en las filas de los vampiros crece la inestabilidad entre partidarios y desertores de Krul, cosa que Ferid pretende aprovechar para sus fines. Por su parte Mika tiene sus propios problemas: la sed de sangre humana se hace insoportable, produciéndole un sufrimiento atroz y haciendo que cada vez se odie más a sí mismo, viéndose como un monstruo.

Los primeros soldados, al mando de la compañía de Guren, son enviados al frente como avanzadilla antes de que Kureto aparezca con el grueso del ejército. Se dividen en grupos y consiguen matar a varios nobles; el escuadrón de Shinoa hace gala de las armas mejoradas que los chicos han logrado con su entrenamiento. Entonces les llega un mensaje de los vampiros informando de que tienen cautivos a bastantes soldados y solicitando que acudan a rescatarlos antes de que los maten. A pesar de que la trampa es clara, Guren y los demás deciden ir para salvar a los que puedan y enfrentarse a los vampiros restantes de una vez por todas. Sin embargo, se encuentran con Crowley, la batalla se tuerce y Guren es capturado. Por petición suya el equipo se retira, dejándolo atrás, aunque no sin reticencias. Más tarde montan una operación de rescate, que termina en fracaso.

A causa de su temeridad en el rescate de Guren y de abusar de sus poderes, Yuu queda inconsciente. En ese momento aparece Mika y Shinoa le confía su cuidado, prometiendo reencontrarse en el aeródromo de Nagoya. Mika intenta contarle a Yuu los verdaderos planes de los humanos pero la sed de sangre se interpone y, a causa de sus heridas, está debilitado y a punto de morir. En contra de su voluntad, es convencido por Yuu para beber su sangre, convirtiéndose así en un vampiro completo y deteniendo su crecimiento. Su intención es huir con Yuu pero, al igual que la vez anterior, éste se rehúsa a abandonar a su familia y menos a dejar a Guren en manos de los vampiros. Entonces Mika accede a acompañarlo ya que de todos modos piensa ir a salvarlo.

Los dos se reúnen en el aeródromo con Shinoa y su equipo, donde se libra la batalla final contra los vampiros. Aparece Kureto con el resto del ejército y con la nueva arma humana que han desarrollado a base de experimentación. Yuu acaba liberando de nuevo su poder de serafín, en mayor medida que en la pasada ocasión, venciendo a la creación artificial de Kureto. En medio de la batalla reaparece Guren, ahora totalmente poseído por su demonio Mahiru, acompañando a Kureto. Una vez que Yuu se recupera, su equipo huye junto con Mika y Makoto Narumi (otro de los supervivientes de la compañía de Guren)  para evitar caer en las garras de Kureto, mientras que Shinya y el escuadrón de Guren se adjudican la tarea de salvar a éste último. Por su parte, los vampiros simpatizantes de la causa de Ferid aprovechan para derrocar a la reina. La temporada termina con un time-skip en el que se muestra, meses después, a los siete jóvenes junto al mar, decididos a recuperar a Guren.

La valoración

Mi interés por esta serie es algo que ha ido creciendo de forma exponencial. Comencé la primera temporada a la mitad de su emisión; en ese momento me pareció una serie de vampiros más, no de mala calidad pero tampoco nada sobresaliente. Sin embargo, hacia el final consiguió engancharme gracias a la historia de los dos protagonistas. Tras verla dos veces más y seguir la segunda temporada semana a semana al final se ha ganado un hueco entre mis series favoritas de 2015 y de las que más me gustan actualmente.

Creo que está muy equilibrada en cuanto a la acción, drama y relaciones entre personajes. Especialmente, hay bastante cantidad de drama pero no te lo restriegan por la cara para que llores sino que es algo que se deja entrever y sobre lo que uno reflexiona posteriormente. La banda sonora es de las mejores que he escuchado; tal vez si tuviera que sacarle un fallo sería la pobre calidad de la animación. Otra cosa que puede llegar a rascar es que si te gusta la serie, para comprender el universo en su totalidad es muy necesario leer las novelas o investigar a fondo, dado que solo una de ellas está traducida oficialmente al inglés. Esto puede llegar a resultar algo molesto, por lo que, dado el éxito que ha tenido el anime, un spin-off de las novelas de Guren o de Mika sería altamente recomendable, sobre todo teniendo en cuenta que el anime ha alcanzado la publicación del manga y se deduce que no tendremos tercera temporada en breves.

En resumen, se trata de una buena serie de vampiros aunque éstos no se correspondan a la mitología clásica de los mismos (como comentábamos en esta entrada) y de acción, con peleas bastante decentes y sobre todo mucha intriga, ya que hay muchos frentes abiertos y quedan muchos interrogantes por responder, también. Es entretenida, tiene muchos shippeos para elegir y muchos personajes carismáticos, aunque creo que lo mejor es cómo presentan el conflicto general. Se trata de una guerra perpetua: para que los humanos conserven su libertad y libre albedrío han de exterminar por completo a los vampiros, puesto que mientras éstos existan habrán de alimentarse a expensas de ellos; someterse resulta tan injusto como la completa aniquilación de su raza, dando como consecuencia que sea imposible firmar ningún tipo de acuerdo de paz. Como veis es una serie con bastante más contenido de lo que parece en un principio, pero no por ello deja de ser entretenida.




miércoles, 9 de marzo de 2016

SHIKI

Shiki (屍鬼, demonio cadáver) es un anime basado en la novela homónima de Fuyumi Ono, publicada en 1998 en dos volúmenes y reimpresa en 2002 en cinco volúmenes. Fue adaptada al manga en 2007 antes de ser animada. El anime se estrenó en 2010 de la mano de estudio Daume y cuenta con 22 episodios y 2 OVA adicionales a la trama de la serie. Su género se clasifica en sobrenatural, horror, misterio y drama. 


La trama

La historia se inicia durante las vacaciones de verano en un pequeño pueblo de montaña llamado Sotoba. Esta localidad se encuentra bastante aislada y tiene como particularidad la importancia que se le da a las creencias populares, lo que más adelante será determinante para el desarrollo de la trama. A mitad del verano, una misteriosa familia se muda a una gran casa nobiliaria de estilo europeo, llamada Kanemasa, situada en una colina que domina toda la región. Coincidiendo con su llegada, comienza a aumentar el índice de mortalidad en el pueblo. Los aldeanos mueren de forma misteriosa y muy rápida, por lo que en un primer momento el doctor sospecha de una epidemia. Sin embargo, las muertes no son los únicos fenómenos extraños: familias enteras empiezan a mudarse sin previo aviso durante la noche y otros muchos se despiden de sus trabajos de un día para otro. Aunque aparentemente estos hechos no tienen relación, gracias a su amigo el monje y a un chico de instituto recién llegado al pueblo, el doctor se da cuenta de que se encuentran ante un fenómeno sobrenatural. El médico tiene que admitir que dar crédito a la cultura popular es la única manera de explicar la rara crisis que atraviesa el pueblo, aunque eso implique dejar de lado la razón y la evidencia científica, y empezar a aceptar posibilidades más fantásticas: la existencia de los okiagari, shiki o muertos que caminan. En efecto, Sotoba se encuentra bajo una invasión de vampiros. 

Comienza en este punto la desesperada lucha del médico por probar la existencia de los vampiros, descubrir cómo operan y cómo vencerlos, al tiempo que intenta por todos los medios, discretamente, que los habitantes dejen de lado la lógica y crean en lo que está ocurriendo, una tarea nada fácil. Por su parte, los vampiros cada vez aumentan más en número, dado que su objetivo es hacerse con el control del pueblo para crear una comunidad en la que puedan vivir sin ocultarse y sin temor a los humanos. Están dirigidos por los habitantes de Kanemasa, una familia de tres miembros, y su fiel mayordomo. Por su parte, algunas otras personas del pueblo se dan cuenta de lo que pasa, pero todos han de enfrentarse al problema individualmente, puesto que no cuentan con ningún apoyo. El hecho de que los vampiros recuerden su vida anterior, sean capaces de razones y conserven los fuertes lazos que los unen a sus seres queridos aún con vida es el conflicto principal que complica toda la trama. 

Los personajes principales

Una particularidad de Shiki es la gran cantidad de personajes que aparecen en tan solo 22 episodios, puesto que prácticamente todos los habitantes del pueblo son nombrados y tienen su rol en la serie. Como sería demasiado complejo hablar de todos sin explicar la trama con todo detalle, expondré los más importantes, aunque insisto en que absolutamente todos tienen relevancia. 

Toshio Ozaki: es el joven médico de la única clínica del pueblo y mejor amigo de la infancia de Seishin, el monje. Al ser el hijo único de los anteriores médicos, se encargó de la clínica por presión familiar a pesar de ir en contra de sus deseos. Es el primero en tratar con la supuesta enfermedad y también en descubrir la existencia de los vampiros. Pese a su juventud, todos en el pueblo lo respetan y goza de bastante autoridad y credibilidad, aunque ambas se ven minadas cuando trata de exponer a los vampiros. 

Seishin Muroi: es el monje del templo local y mejor amigo de la infancia de Toshio. Al igual que él, no deseaba ese cargo pero tuvo que aceptarlo al ser el hijo del anterior monje. De hecho, a causa de esto, intentó suicidarse cortándose las venas en su juventud. Es también escritor de novelas que tratan temas profundos y filosóficos. Ante las evidencias y la insistencia de Toshio acaba admitiendo la existencia de los vampiros, pero esto causa una brecha en la amistad de ambos, que siempre había sido fuerte pese a sus distintas maneras de ver las cosas. Simpatiza mucho con Sunako, la hija de la familia de Kanemasa, puesto que siente que es la única que lo entiende. 

Natsuno Yuuki: es un muchacho de quince años recién llegado a Sotoba. Sus padres son los dueños del taller de carpintería del pueblo y quienes tuvieron la iniciativa de mudarse allí, en contra de los deseos de Natsuno, que quiere estudiar en una universidad de la ciudad. Junto con Toshio, se da cuenta enseguida de que se enfrentan a seres sobrenaturales y sus acciones son determinantes en la lucha contra los mismos. Es frío, se mantiene distante de los demás y no está dispuesto a hacer ninguna amistad con los demás jóvenes, aunque por las circunstancias acaba acercándose mucho a Tohru, primero, y a los hermanos Tanaka, después. 

Tohru Mutou: es un joven de quince años, que se convierte en el mejor amigo de Natsuno. Su personalidad es todo lo opuesto a él: alegre, amable, abierto, colaborador. Todos en el pueblo lo adoran y se lleva bien con todo el mundo. Tiene fuertes sentimientos hacia Ritsuko, la enfermera, y en el desenlace de la serie ambos tienen una historia en común. 

Ritsuko Kunihiro: es enfermera en la clínica Ozaki y amiga de Tohru, aunque no queda claro si corresponde sus sentimientos. Está muy ligada a Sotoba, tanto que rompió su anterior relación porque se negó a casarse e irse a vivir a la ciudad, ya que no podía abandonar el lugar en el que creció y donde se encuentra su familia. Sospecha de la existencia de los vampiros pero se niega a creerla hasta que es demasiado tarde. Es alguien muy fiel a sus propias convicciones y esto se demuestra en todo momento hasta el final de la serie. 

Megumi Shimizu: es una chica de quince años, la mejor amiga de Kaori y está enamorada de Natsuno, aunque éste no corresponde ninguna de sus proposiciones. Esto, junto con el hecho de que odia vivir en un pueblo apartado de la civilización, hace que su carácter sea agrio y desagradable. Su sueño es alejarse de la aldea y triunfar en la gran ciudad. Alberga un profundo resentimiento hacia todos los habitantes. Desde el primer momento se siente fascinada por Kanemasa, recreando el lugar frecuentemente en sus fantasías de fama y fortuna. Como se ve más adelante, estos anhelos terminan siendo su perdición. 

Kaori Tanaka: es una muchacha de quince años, la mejor amiga de Megumi. Su carácter es totalmente opuesto al de ella y a pesar de sus desprecios se mantiene siempre a su lado, apoyándola. Es una chica sencilla, aunque Megumi la llega a ver como alguien infantil. Tiene un hermano pequeño, Akira, junto al que, con ayuda de Natsuno, confirman la existencia de los vampiros. No obstante, es la más reacia de los tres a creer en ello y en repetidas ocasiones no demuestra el valor necesario para enfrentarlos, al contrario que los otros dos. 

Sunako Kirishiki: es la hija pequeña de la familia que se muda a la mansión de Kanemasa. Tanto ella como su madre, Chizuru, se dejan ver únicamente por las noches dado que padecen una enfermedad que les impide exponerse a los rayos del sol, aunque ésta no afecta al padre, Seishiro. Más adelante se descubre que Sunako es en realidad la líder de los vampiros y que hace el papel de madre para Chizuru, no al revés, mientras que el padre es un humano corriente. Empatiza rápidamente con Seishin, ha leído todas sus novelas y es una gran admiradora suya, de hecho, él fue el motivo de que decidiera mudarse a Sotoba y convertir ese lugar en una base para los vampiros. 

Tatsumi: es un empleado de los Kirishiki que trabaja como mayordomo y constituye su enlace con el resto de la población, ya que éstos raras veces se muestran en público. Posteriormente se descubre que también es un shiki, pero no un vampiro sino un hombre lobo, una subespecie de los mismos que no necesita alimentarse de sangre humana (aunque obtiene poderes sobrenaturales si lo hace) y puede exponerse a la luz del sol. 

La valoración

Shiki es una serie interesante por el hecho de que mezcla el mito del vampiro clásico europeo con la estética de terror japonés. Aunque los vampiros tienen el aspecto de las típicas chicas y criaturas monstruosas de las películas o los mangas de horror, en cuanto a mitología son idénticos al Drácula de Bram Stoker. Nacen a partir de la mordedura de un semejante, e incluso los síntomas previos (lividez, anemia, falta de apetito), así como el terror nocturno y las dificultades para dormir en los días previos a la muerte y "renacimiento" como vampiro son iguales a los descritos en la novela. Asimismo comparte también con los vampiros europeos el hecho de que no pueden atacar o entrar en una casa si no son invitados. Por supuesto, tampoco pueden exponerse a la luz del sol, conservan recuerdos de su vida pasada y necesitan beber sangre de otros humanos para sobrevivir. No hay otra forma de matarlos más que cortarles la cabeza, atravesar su corazón con una estaca (en definitiva, interrumpir el flujo de sangre hacia el corazón) o quemarlos hasta reducirlos a cenizas. Los crucifijos y los amuletos religiosos japoneses son en cierta medida efectivos contra ellos y su voz es terriblemente seductora para el que los escucha, provocando que deseen abrirles la puerta y dejarlos entrar en su morada. 

Este aspecto del anime me sorprendió, dado que los vampiros que se nos muestran en otras series poco o nada tienen que ver con el mito tradicional europeo. Unos se acercan más, otros menos, pero solo en Shiki y en Hellsing he visto vampiros que se ajusten a esta mitología. Lo cual no significa, por supuesto, que otros animes o mangas de vampiros no sean buenos; es tan solo una apreciación, o diferenciación, más bien. Valgan como ejemplo de los anteriores una buena lista: Vampire Knight, Rosario + Vampiro, Owari no Seraph, Black Blood Brothers, Diabolik Lovers o Dance in the Vampire Bund. En definitiva, es un anime altamente recomendable si os gustan los vampiros clásicos, aunque he de decir que el final me decepcionó bastante, pero no es que sea malo, sino solo una opinión personal.